Alcalde Carlos Ocariz
En el seno de una familia trabajadora y unida, en el año 1971, nació en Caracas un 1º de Mayo (Día del Trabajador) Carlos Eduardo Ocariz Guerra. Hijo de Ramón Ocariz, de Rubio, Edo. Táchira y de Raquel Guerra de Ocariz, de Cumaná, Edo. Sucre. Es el segundo de tres hermanos. Vivimos nuestra infancia en Maracay, Edo. Aragua, de allí su pasión por el equipo de los Tigres y su afición por el béisbol. Estudió la primaria en el Colegio San José de los hermanos Maristas y participó durante tres años en el grupo de los Boy Scout, en el que se destacó como guía. Desde pequeño fue un gran lector, se devoraba los periódicos y hasta los escondía para leerlos de primero, por lo que siempre nos peleábamos. En ello tuvo mucha influencia mi abuela materna, “la carupanera”, Mariana Raffalli de Guerra, quien siempre nos regalaba libros y los leía con nosotros.
En el año 1983 nos mudamos a Caracas. Estudió y se graduó de bachiller en el Colegio Champagnat de los hermanos Maristas, donde le inculcaron los valores de religión católica: compañerismo, amistad, ayuda a los más necesitados y amor por el estudio y los deportes. Se graduó de Ingeniero Civil en la Universidad Metropolitana en 1995. Durante sus estudios desarrolló proyectos de labor social en conjunto con las comunidades de Petare. Nunca olvida las palabras que una vez pronunciara el rector Ignacio Iribarren en el discurso de graduación de su hermana Raquel: “no crean que porque la política puede ser vista como sucia, los mejores no se deben meter en ella”. Completó sus estudios en Montreal, Canadá, y trabajó en el Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, Estados Unidos en programas de carácter social para los países Latinoamericanos.
Regresó a Venezuela para trabajar en la gobernación del Estado Miranda y creó la Fundación de Desarrollo Social del Estado Miranda (FUDESEM). Tenía sólo 24 años y yo me reía mucho porque lo llamaban “El Chamo”. Su experiencia allí, junto a un grupo de profesionales, se fundamentó en aplicar programas que incorporaran de manera real a los vecinos organizados para la búsqueda de soluciones de sus problemas cotidianos. En la gobernación dirigió un equipo que redactó la Ley de Participación Ciudadana, la cual permanece archivada y está reflejada en la publicación del libro “Tras las Huellas de la Participación Ciudadana” de Liliana Tonitto. Siempre ha creído en la capacidad de cada ciudadano de liderar procesos para mejorar su calidad de vida. Uno de los programas que más me impactó fue el Club de los Abuelos, donde los viejitos compartían gratas experiencias en espacios recuperados y acondicionados.
Fue fundador del partido Primero Justicia y actualmente es su Secretario General. En el año 2000 fue elegido diputado a la Asamblea Nacional de forma uninominal representando al Municipio Sucre, siendo hasta la fecha el más joven de los asambleístas. Allí impulsó importantes proyectos como la Ley de Barrios, que consistía en dar la titularidad de la propiedad a las familias en las comunidades populares, la Ley de Desarme por la lucha contra la inseguridad y Ley de la Tercera Edad para hacer justicia con las primeras generaciones. Durante este período luchó de manera combativa contra las imposiciones y la corrupción.
Contrajo matrimonio con Mariana Giménez Soucy (su “bruja”) en Febrero del 2002 y de esta unión han nacido Pablo Ignacio (su debilidad) y Mariana Lucrecia (su reina bella) cuyos nombres rinden honor a su esposa y sus dos abuelas. Su gran pasión ha sido el Municipio Sucre, en donde ha desarrollando un intenso trabajo social en conjunto con la comunidad. Siempre me comenta que este puede ser el mejor Municipio del país. Como dice Rubén Blades (su cantante predilecto) “con confianza, por muy difícil que sea la cosa, hay con que, tenemos el deber y vamos a hacerlo…”
¡Adelante Municipio Sucre!
Tu fiel admiradora (Biografía, por su hermana Marianela)










